Desde que inicié mi camino en la Ascensión en 2016, mi vida ha tomado un rumbo inesperado. Soy médico y científica en el área biología, y mi trabajo requiere precisión, dedicación y resiliencia. Meditar me ha dado una perspectiva de paz incluso en los momentos más desafiantes. En cada paso de este camino, esa paz ha sido el soporte que me permite afrontar el estrés con serenidad y encontrar sentido en cada experiencia.
Siempre supe, leí y escuche que el amor, la paz y la plenitud estaban dentro de mi, pero nunca nadie me dijo como acceder a ella.
Esta enseñanza “La Ascensión” me ha dado la oportunidad de una manera fácil y muy amorosa de disfrutar la vida en plenitud total, una felicidad y paz constante que hizo inevitable no querer compartirla con todo el mundo, porque eso que han estado buscando esta al alcance de su siguiente respiración y poder ser testigo de ello ¡es indescriptible!
Amo la vida, amo enseñar, amo la gran bendición de ser y estar en este camino.